lunes, 19 de enero de 2009

Silencio

El silencio es sano. Abraza, cura, acaricia, besa. Sólo hay que saber escucharlo. Es amante de la luna, amigo inseparable del Dios sol, compañero de las estrellas y hermano de los pájaros. Si tengo que elegirle un color sería el blanco pero sus tonalidades cambiarían según mi estado. Hoy es verdoso. Pero sigue siendo sano. Muta, transporta, embellece, renace, limpia, supura, hidrata, consuela.
El silencio tiene ruido, sólo hay que saber escucharlo, no asusta, sólo cuida, es el ruido adorable de cada minuto de nuestras vidas, te sugiero que apagues el reloj y dejes que él marque los minutos, serán eternos y crearán en vos un sin fin de deseos hechos, hoy en este momento.
No tengas miedo, no sientas vergüenza, no te pongas incómodo, no te alteres, es sólo aprender a escucharlo, es sólo aprender a sentirlo. Que sea tu compañero y te una. El silencio no se calla, te habla y te comunica con el otro, es rico en sabiduría, sabe más que miles de palabras, te hace crecer y encontrarte a vos mismo y sumergirte en aquel.
El silencio tiene puertas, tu boca. Tiene ventanas, tu panza. Tiene una radio en la oreja y un parque en tu frente. Sentilo, si lo pensás pierde sentido. Shhhh, silencio.
Hola.

1 comentario:

Sweet carolain Arengando a la gilada..Por un mundo menos pedorro dijo...

ja! excelentemente graficado, pero es imposible no pensar en la frase:
el silencio es salud.

saludos, te sigo desde que parezca un accidente.